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30

Jul

Consejos para evitar el estrés en los niños

El estrés está cada vez más presente en nuestros niños, es por esto que debemos saber identificarlo y hacerle frente.

A medida que van creciendo, nuestros niños están expuestos a diferentes situaciones de estrés que llegan a afectar su paz interior, su inteligencia emocional y personalidad, generándoles ansiedad o depresión (trastorno psicológico diferente al sentimiento de tristeza).

La sobreprotección no es una buena opción para tratar el estrés infantil. Existen otras herramientas esenciales, como la comunicación con tus hijos, que te ayudan a conocer qué les aqueja, y reducir así, los niveles de cortisol, hormona encargada de generar estrés.

Se estima que uno de cada cinco niños sufre de ansiedad crónica y que uno de cada ocho, entre los 5 y 19 años, tiene algún tipo de desorden emocional. Es normal sentir incertidumbre al no poder controlar todo lo que sucede alrededor de los niños, pero quedarse en estado de miedo tampoco es una alternativa, hay que actuar y buscar otras soluciones, incluso pedir ayuda.

Lo importante es que notes esos cambios negativos en tus hijos que indican que están atravesando una situación de estrés. A su corta edad, los niños pueden verse afectados por presiones en casa, en el colegio y en la sociedad moderna, como: castigos severos, peleas, rumores, discusiones, bullying, cambios físicos, miedo a conceptos desconocidos (el fin del mundo, crisis financiera, divorcio, muerte, etc), a nuevos cambios, a no encajar en los estereotipos sociales, a ser acosados en internet, a no sentirse valiosos, entre otras.

Un niño estresado demostrará síntomas como la apatía, ensimismamiento, agresividad, irritabilidad, miedo, llanto constante, no come ni descansa bien, tiene pesadillas, se orina en la cama, no quiere jugar, tiene constantes preocupaciones, problemas en su sistema inmunológico causándole dolores de cabeza, pecho o estómago, entre otros. De acuerdo con el Centro para el Desarrollo del Niño de la Universidad de Harvard, el estrés infantil puede llegar a afectar áreas del desarrollo mental como el desarrollo del hipocampo (donde se procesan la memoria y las emociones), su capacidad de asociación y planeación, incluso hasta puede verse comprometido el adecuado desarrollo integral de los niños al provocarles desórdenes emocionales y mitigar su correcto crecimiento y peso, lo que se refleja en cómo piensan, sienten y actúan.

Cinco consejos anti-estrés infantil

Capacitar a nuestros niños con las herramientas necesarias para combatir el estrés permite que no sólo aprendan a manejarlo a lo largo de su vida, sino que también puedes evitarles posibles traumas o trastornos que puedan ocasionarles graves secuelas en su presente, que tendrían serias repercusiones en su futuro profesional, su autoestima y relaciones sociales.

  1. Tiempo diario con tus hijos: A diario es recomendable que busques un espacio para dialogar con tus hijos y desarrollar la confianza en la relación. Así mismo, a través de un correcto diálogo diario (asertividad + escucha atenta) puedes conocer las inquietudes de los niños y amortiguar los daños físicos y psicológicos del estrés. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, los padres pueden desarrollar aptitudes básicas antiestrés en sus hijos desde los 0 hasta los 7 años de vida.
  2. Trabajar en su capacidad de resiliencia: con esta herramienta, los niños le hacen frente a las adversidades sin caer en la frustración infantil. Para esta capacidad es necesario aprender poco a poco, a controlar las emociones y sus reacciones, saber de cuidado personal, de empatía y tolerancia, y a ver el lado positivo de los inconvenientes.
  3. Desconectarse: A veces los niños se ven invadidos de tecnologías, tareas y problemas que roban su tranquilidad. Está bien tomarse un tiempo libre en familia para liberar el estrés y olvidar las preocupaciones. Pueden ir al cine, a comer o al parque. Sin embargo, debes encontrar el momento indicado para hablar con tus hijos, ya que deben aprender que el distraerse no evitará sus problemas, pero que sí es necesario tomar un respiro de los mismos. Es importante el descanso y la buena alimentación en este punto.
  4. Actividad física: El ejercicio ayuda a liberar a los niños de sus problemas y fomenta su correcto crecimiento físico y psicológico. Invítalos a salir más seguido del sedentarismo y hacer actividades físicas en familia, incluso yoga, que ayuda al equilibrio mental.
  5. Inteligencia emocional: Tu ejemplo es vital en este consejo. Sé firme cuando tengas que serlo, pero sin dejar de lado tu nobleza. Enséñale a aprender de sus errores y a identificar sus emociones para que sepa cómo reaccionar ante estas.

(También puedes leer: Cómo combatir el estrés y la adversidad en los niños)